MIEDO A LOS EXTRAÑOS.

Por estos días que andamos de visita y de paseo, hemos notado que Nico siente cierta incomodidad al toparse con ciertos rostros nuevos, unos más que otros. Es algo que experimentó un poco cuando tenía alrededor de los 4 meses y ahora que tiene sus 7 pareciera que ha regresado.

La relación es muy simple y de la misma manera que a nosotros como adultos se nos puede hacer un poco incómodo ajustarnos a los cambio o a algo nuevo, en cierta medida ocurre para ellos también

Este sentimiento de angustia no es algo realmente negativo como a simple vista resulte parecernos. Y es completamente valido empezar diciendo que, su miedo a “lo extraño” es un rechazo natural:  a todos nos cuesta familiarizarnos con un desconocido o, simplemente, con las situaciones nuevas. Por otro lado el medio más común  de expresar frustración es el llanto.

Vale la pena aclarar que no todos los bebés somatizan de la misma manera este tipo de miedo o “crisis” y es de esperar porque cada uno cuenta con su propia personalidad y varía de uno al otro.

En términos generales alrededor  de los seis meses y en contadas ocaciones hasta que cumplen los dos años aproximadamente, atraviesan la etapa en la que sienten miedo a los extraños.

Como los demás miedos infantiles es un estado natural que les favorece la adaptación al entorno y ayuda a evolucionar. Vale la pena aclarar que es un comportamiento que debemos aceptar y es súper importante no forzarlos a aceptar a las personas que rechaza.
Es común preguntarnos a nosotros como padres en que momento ocurrió este cambio repentino de carácter. El motivo está claro: mientras que al principio ellos se sentían una parte de nosotros, no se percataban que éramos dos personas completamente independientes. Dicha situación no es del todo  perjudicial por qué por un lado los motiva, ya que les gusta comprobar que puede hacer cosas por sí mismo, pero por otro lado lo asusta, lo hace sentirse vulnerable.

La principal razón por la que ellos reaccionen así es porque ya tienen conciencia de sí mismos y de su autonomía, como mencioné anteriormente. Lo que con el paso del tiempo en cuanto descubra que aunque te ausentes siempre vuelves y que las personas que se le acercan solo quieren ser sus amigos, volverá a ser el mismo de antes.
Para nosotros como padres es normal que sintamos angustia al ver el llanto desconsolado de nuestro hijo al verlo reaccionar de esa manera  incluso con personas conocidas con las que hasta hace poco el bebé se encontraba a gusto. La clave es la paciencia y mostrarles confianza, pero sin necesidad de forzarlos ellos poco a poco nos mostrarán cuando se sienten listos.
El miedo a los extraños es algo normal. Mientras que algunos niños están encantados de ir de brazo en brazo, hay otros más tímidos que en alguna etapa de su desarrollo prefieren estar solamente con las personas de su máxima confianza. Es cuestión del temperamento de cada niño y hay que respetarlo.

¿Hasta cuándo sienten miedo a los extraños?

En torno al año y medio el miedo a los desconocidos va desapareciendo poco a poco, pero no es raro encontrar niños con tres años que todavía tienen miedo a los extraños.

Procuremos que nuestros niños se vayan acostumbrando de a poco a las nuevas situaciones, que no sean abordados bruscamente por personas desconocidas. Es importante darles seguridad cogiéndole en brazos, en ningún caso minimizar su miedo ni forzarle. Al establecer un vínculo seguro con él, desde los brazos de su figura de apego (mamá o papá) será más fácil interactuar con los demás. Se ha demostrado que los niños que están con sus padres al mismo tiempo que en presencia de desconocidos, se asustan menos que si están solos con los desconocidos.

Como podremos ayudarles?

•Muéstrandinos comprensivos, cariñosos  y siendo pacientes . Él bebe superará esta crisis de forma natural cuando gane más seguridad en nosotros y en sí mismo. Mientras tanto, nosotros podemos hacérsela más llevadera.

•No lo obliguemos a estar en brazos de alguien si no quiere. Es importante respetarle y que sea él quien decida si quiere que le cojan o que le toquen o no.

•Permanecer a su lado y no pierdas el contacto visual cuando tenga uno de estos encuentros con “desconocidos”. Él te preguntará con la mirada si todo está bien y tú puedes transmitirle confianza con tu gesto o contagiarle tu temor. Las emociones que él siente dependen en gran parte de las que tú manifiestas.

•Procura dejarle a menudo a cargo de alguien a quien conozca bien, que no solo esté con nosotros, así se acostumbrará a relacionarse con otras personas (procura que los que cuiden de él no varíen demasiado).

•Si va a iniciar la guardería o a quedarse con una niñera, procura hacer este cambio antes, a los 6 meses; lo aceptará mejor.

•Aconseja a tus amigos que se acerquen al bebé ganándose su confianza, sonriéndole y haciéndole reír. Si el niño muestra temor, mejor que no insistan. Explícales que se debe a esta etapa, por que no falta el que se ofendan.

MUCHA SUERTE, y mucho amor para nuestros niños. De todos modos no abandonemos esa intruicion de madre que es nuestro derrotero natural para saber cómo actuar frente a cada situación.

Paola Ortiz.

@mamaintuitiva.

One Reply to “MIEDO A LOS EXTRAÑOS.”

  1. Marta alicia clemente rodriguez says: Responder

    Gracias por compartir este texto! La verdad, 3/ que es completamente natural esta sutuacion y lo ultimo que hay que hacer es forzar a los mas pequeños. Un beso linda!

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