RECETA DE PANCAKES CON LECHE MATERNA

Me he aventurado hoy a probar algo nuevo con Nico, después de haber estado casi un mes completo introduciéndole frutas y vegetales puedo sentir que es tiempo para avanzar y ofrecerle algo diferente.
Con Nico desde que cumplió sus 6 meses empezamos la introducción de sólidos utilizando el método “baby led weaning” y aunque es una técnica que lleva mucho tiempo siendo practicada ha cogido más fuerza en los últimos años. Poco a poco hemos ido aprendiendo juntos aunque para decirles verdad es él, quien me ha dado la confianza para seguir practicándola porque a decir verdad requiere de paciencia, cuidado y saberla disfrutar.

Hoy en la mañana quise cambiar un poco la rutina del desayuno para él e introducirle algo más compuesto con ingredientes que ya le eran familiares y así fue como termine preparándole una especie de “pancakes con leche materna”.
INGREDIENTES:

•Leche materna (o en su excepción leche de formula)

•Avena en hojuelas molida (yo la moli con la ayuda de la licuadora)

•Manzana rayada ( o una fruta a su gusto)

(Las cantidades las puse a ojo, para una porción medió pequeña y alcanzar una consistencia estilo pancake” 

PREPARACIÓN:

Se pone una paila estilo plancha en fuego medio.

Incorporar los tres ingredientes hasta que se consiga una mezcla homogénea, no tan liquida y no tan espesa. Lo que hice yo fue ir poniendo la leche de a chirridos para graduar la textura que quería.
Una vez la plancha este caliente y la mezcla lista se pone directamente con ayuda de una cuchara para esparcirlos un poquito, así se dejan hasta que cojan un color doradito. Es súper sencillo voltearlos porque una vez toquen el calor ellos mismos se compactan.
Al estar doradas por lado y lado, no dejándolas muy tostadas solo que cojan el color, ya están listas!

Al final para emplatar, me inspire tanto que tenía un cortador de galletas y le di la forma de corazón,  encima le puse un poco más de manzana rayada ya que es la fruta preferida de Nico.
NOTA: A pesar de que se doran un poco por fuera el centro queda suavecito, de una consistencia muy buena para que ellos puedan chupar y luego ingerirlos.
No se preocupen si al principio no los ingieren instantáneamente a esta edad ellos siguen mucho más atentos a las texturas en realidad, una vez los prueben los seguirán chupando y puede que después les quieran jugar para sentirlos y vuelvan a probarlos. Como les digo es una técnica de mucha paciencia, pero les aseguro que al final no se arrepentirán.

Espero que ambos lo disfruten, es una receta hecha con mucho cariño esperando tanto ustedes se diviertan haciéndolos como ellos probándolos.
Un abrazo,

Paola Ortiz.

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