VISITAR LUGARES CON EL BEBÉ POR MI PRIMERA VEZ.

Es cierto que a la hora de salir de nuestra casa con los niños, muchas veces resulta siendo un desafío.

Si no es porque está muy pequeño, que porque la rutina, las horas de comer o porque nos de miedo, incluso porque no sabemos cómo vaya a reaccionar. A muchas de nosotras se nos puede cruzar alguna de estas situaciones por la mente cuando es hora de salir con ellos de la casa y visitar un nuevo lugar. 

Les cuento que las experiencia con Nico durante estos 6 meses visitando nuevos lugares me han dejado sorprendida y hasta han hecho somatizar esos miedos que depronto la misma mente había creado. Sin lugar a duda ellos son nuestros mejores guías y nos indicaran cuando algo pinta bien o pinta mal, hay que verles esas caritas iluminadas y esos ojos juguetones cuando se encuentran en un lugar completamente nuevo y se encuentran maravillados por tanta variedad para observar.
Es enriquecedor, es saludable no sólo para ellos sino para nosotras que muchas veces nos absorbe la rutina y nos deja en esas mismas cuatro paredes, es refrescante para nuestra alma y para la asimilación cambio- espacio para ellos; de verdad que es como una terapia para los dos.

Con Nico hemos visitado el zoológico, el museo e inclusive lo llevamos a un partido de fútbol que este último si ha sido de todos, el más desafiante al tratarse de una invitación especial y decir que no, no era una opción a parte que los que nos invitaban llevaban un bebé de la misma edad de Nico y me hizo sentir más respaldada; era desafiante debido a que Nico es un bebé asustadizo y sabía que el grito de los goles y la emoción de las tribunas no iban a estar a nuestro favor. 

Al primer gol Nico me miró y se quedó en un solo llanto por no saber que pasaba y es completamente entendible, o salía corriendo o lo calmaba con el amor que solo mamá puede transmitir, al tercer gol ya Nico me miraba y era obvio que se sorprendiera nuevamente, pero yo le hablaba y le brindaba su agüita y problema resuelto. Créanme que pensé que había hecho lo peor en aceptar dicha invitación, pero al final entendí que exponerlos en cierta medida con moderación y sin forzar mucho las cosas le brindaba una herramienta muy valiosa a Nico, el de “adaptación al cambio”. Así que es algo un poco desafiante para ambos como les decía en este caso, pero no imposible y beneficioso en su esencia.

Si muchas veces se sienten temerosas de como puedan reaccionar ellos frente a nuevo espacio, las invito a que una tarde se atrevan y verán como al regresar a casa hasta el mismo ambiente cambia, ellos se adaptarán con facilidad al lugar en la medida que nosotros también les transmitamos esa confianza y con paciencia y amor los ayudemos en esa transición.

Escuchen su intuición, esa que a nosotras nunca nos abandonará.

Y si de presupuesto se trata, hagan la búsqueda en la red, donde podrán encontrar actividades gratuitas para los niños que de seguro en la cuidad en que vivan no les faltará.

Mucha suerte y amor a esos chiquitines.

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