LACTANCIA MATERNA, BANCO DE LECHE.

Hola a todas!! ya por aquí ando retomando rutina después del regreso de mi mamá a Colombia.

Bueno y esta vez quiero compartirles algo que me está pasando y que la verdad esta cargado de varias emociones para mí, pero en los días he encontrado aliento para compartirles con la intención de servir de espejo o como un simple derrotero para aquellas que se sientan identificadas. 

Las imágenes hablan por sí solas, MI BANCO DE LECHE SE ESTÁ QUEDANDO SIN FONDOS, y como es de entenderse,esto se debe a una obvia situación, MI PRODUCCION DE LECHE MATERNA ESTÁ DECRECIENDO. 

Rápidamente las pongo en contexto, cuando Nico nació, nuestra relación de amamantamiento fue excelente no hubo realmente ningún inconveniente entre los dos: perfecto agarre, cero dolor, un poco de incomodidad pero todo hacía parte del proceso. En el transcurso empecé a sentir unas bolitas que se me hacían casi debajo de las axilas sin que se perdieran después de cada toma, a lo que mi esposo y mi mamá me alentaron a ayúdarme con el extractor para aliviar mis senos pesados y evitar la temida mastitis. Con todo ello, empecé a crear un banco de leche que resultaba excedente después de amamantar a Nico y me encanto la idea porque en el futuro serviría de reserva.

Los días pasaban y yo cada vez descansaba menos, porque cuando no era que no descansaba con Nico y los horarios ,las extraídas de leche y el dolor en los senos literalmente no me dejaban tener vida. Para mis pocas horas de descanso terminaba exhausta y sin energía para disfrutar a Nico como se debía. Palabras más palabras menos fue ahí donde mi esposo y mi mamá me dijeron que les dejara de vez en cuando mi leche en teteritos a Nico para que yo descansará y ellos poderle ofrecer mi leche. Con decirles que no podía demorarme fuera de la casa porque era un martirio, nisiquiera amamantar a Nico aliviaba el dolor.

Así se fueron los días y Nico tomaba de los dos: pecho- tetero.

Al rededor de los dos meses y medio las tomas de pecho se vieron reducidas porque Nico parecía no gustarle mi pecho como ántes, esto a muchas razones que pudiera enunciar y a veces era invita le pensar  que ” eso fue culpa del tetero”, abran posiciones que creerán fielmente en esto pero la verdad es que en mi caso en particular influyeron varias cosas a decir verdad y de tanto analizar la situación pude tranquilízame  repasando una y otra vez más, las condiciones que me llevaron a hacerlo y que de alguna manera y así sentirme en paz conmigo y con mi mente que me llevaba de un lado al otro sin parar. 

De las más significstivas les comparto:

•Empezar con el tetero más que una opción fue una necesidad para descansar y recargar energías y darle a Nico la oportunidad de tener una mamá lista para todo lo que pudiera necesitar. Tenía un banco lleno de leche, mi mama y mi esposo a la espera de ayudar, que más podía esperar.

•Nico fue y sigue siendo un bebé de peso y estatura grande, lo que a veces me dificultaba tenerlo en una posición cómoda para darle de mamar, pues sólo quería que yo estuviera de pie. Y cargarlo en esta pose no era nada cómodo, podía ver que para él veces tampoco lo era, paradójicamente era la única pose que le gustaba, pero yo sentía la tensión en su cuello y espalda pues,solo podía con una mano sostener su cabeza y con la otra el resto del cuerpo sin lograr agarrarlo bien, y él insistía que nos estuviera sentada.

•Con el tetero pasaba diferente, lo disfrutaba más cuando estaba sentada. Me ponía un trapito en mi pecho y otro en su cuello de el y oh maravilla! Qué relajada.

•Tuve varios días inclusive semanas con mis pechos cansados y pesados de producir extra leche, querían estallar y se me hacían especie de bolas que eran casi imposible de desaparecer, no consentía que me hablar cuando me extraía, inclusive a veces ni me permitían pensar del dolor que me sacaba de mi cordura (increíble de imaginar) pero se lo digo yo que fue real, que dolor tan terrible el que me toco pasar. A todo esto parecía que a veces cuando Nico se pegaba más bolas me salían, gruesas y duras y pasaban días sin que ni él ni el extractor lograran aliviar. Hasta que un día con mucha paciencia, fe y ayuda del extractor logre aliviar. Utilice peinilla,  los nudillos de los dedos, masajes descendentes y tome LECITINA que mi ginecóloga me recomendó usar para alivianar de grasas y que más liquida pudiera salir, aparentemente los conductos se taponaban por la grasa, porque a mastitis nunca llegó gracias a Dios.

•Le cogi cierto temor por esos días a amamantar a Nico porque pareciera que después de cada toma con esas  bolas me volvía a encontrar, y solo el estractor me las lograba aliviar. 

•Sin embargo seguía amamantando a Nico y alternaba con el tetero, con mucho amor.

•Pocas semanas después ocurrió que ya Nico no quería tomar de mi pecho y por el contrario se enojaba, hacia fuerza y entrábamos como en una batalla, no les niego que me ponía triste todo y mil cosas pasaban por mí mente. Un día de esos me puse la mano en el corazón y llegue a varias conclusiones: Estaba generándole a mi hijo un estrés innecesario, pues estaba el tetero que le proporcionaba exactamente lo mismo. El orden de los factores nunca altera el resultado pues su leche materna estaba tomando. Que no se pegara de mi seno realmente lo único que podía afectar era a mi, pues yo me perdía de esa sensación que es tan unica, él como les digo estaba teniendo su lechita con el tetero y esto nunca afecto nuestra relación, esa sensación maravillosa que les hablo que al final también fue posible con el tetero aunque muchos refuten este punto, no hay nada que el amor y una mirada fija de mamá no puedan sanar. Las conexiones pueden ser las mismas de diferentes maneras. Deje mi egoísmo a un lado en el sentido de pensar en mí y pensar en lo que lo hacía el feliz. Así todo fue más sencillo para ambos.

•Cada bebé es único así como las familias lo son, cada mamá hace lo que sea necesario por una armonía entre ambos aunque en muchas muchas circunstancias se olvida de ella misma para priorizar las necesidades de su bebé, y con esto siempre en mi mente está buscar el equilibrio para ambos y mi familia, lo que funcione mejor para todos.

A continuación enumeraré una cantidad de circunstancias que depronto afectaron en la producion de mi leche materna, pero vale la pena aclarar que todas son meramente de la suposición y de esa intuición que siempre como madre me ha acompañado:

•De pasar de extraerme cada 4 horas por 3 meses, fui decreciendo el número de extraídas a cada 6 porque la verdad no estaba teniendo vida, si salía tenía pronto que regresar y si medio dormía me tenía pronto que levantar, lo que me dejaba con muy poco espacio para descansar, porque también tenía un recién nacido que atender. De un tiempo para acá las extraídas son solo dos en todo el día.

•A pesar de que Nico no hacía ninguna toma, con la extracción parecía ser suficiente pues seguia produciendo buena cantidad. Feliz de la vida, mi reserva seguía creciendo.

•PUNTO IMPORTANTE: A los 4 meses de postparto recurro a un método para planificar y les cuento que hasta este punto no me habia llegado mi periodo, por lo que había leído que una vez llega casi siempre el alimento se empieza a secar ( de lo cual no sé si es falso o verdad). El método escogido fue “Mirena” y una vez puesta mi periodo empezó, la verdad no lo había empezado a culpar con la cantidad actual de mi leche materna, pero debido a la cantidad de sangrado y mis ganas de investigar si eso era normal, oh sorpresa con lo que me encontre; resulta que al 3% de las mujeres que lo usaban les decrecía su producion de leche materna. Cosa que por el porcentaje no le ocurría a todas pero que sacando conclusiones yo podría estar en esas pocas. (triste noticia)

A todo esto no sé si esto último sería lo que desencadenó lo anterior, porque puede ser el resultado de todo combinado, pero aquí les quiero dejar mi experiencia para que les pueda servir de ayuda y a toda aquella que se sienta identificada un mensaje le quiero dejar: En la vida vivimos todos y cada uno ciclos, ya como madres hemos hecho maravillas, no nos culpemos ni pensemos que lo estamos haciendo mal o que las otras lo hacen mejor que nosotras. Tú  no eres la única viviendo estas experiencias y los miedos que la maternidad nos brinda. Sigue tu corazón, escucha tu intuición y bríndale a tu hijo no sólo lo que sea bueno para él sino a ti.

Si el bebé está feliz, la mamá estará feliz.

Un abrazo, y recuerden que decidan lo que decidan hacer lo están haciendo bien, tiene la mejor guía del mundo y esa es nuestros hijos, escuchemosles sus necesidades.

Con cariño,

Paola Ortiz.

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